miércoles 7 de octubre de 2009

LA CIENCIA ESPAÑOLA NO NECESITA TIJERAS





No necesitamos tijeretazos.
Necesitamos una apuesta decidida y definitiva por nosotros, que se reconozca nuestra labor y no seamos, en cada recorte presupuestario, los primeros afectados.
Porque no es posible asegurar el futuro de nuestro país restándonos apoyos. Porque España no va a ofrecer oportunidades reales hasta que su mirada no se pose sobre la búsqueda del conocimiento.

Que no nos engañen... A la ciencia española quieren darle un tijeretazo. Da igual que sea del 37, el 20 o el 15 por ciento.
Dilo bien alto: ¡¡LA CIENCIA ESPAÑOLA NO NECESITA TIJERAS!!

lunes 5 de octubre de 2009

DE VUELTA AL BLOG, Y CON GANAS

A falta de contaros qué ha sucedido en estas últimas semanas de vacío bloggero, vuelvo con muchas ganas de daros la lata... Y aquí va la primera idea que os lanzo:

Si tienes blog, puedes unirte este miércoles a la iniciativa LA CIENCIA EN ESPAÑA NO NECESITA TIJERAS

¿Crees que la Ciencia en España está como para recortes? Si no lo crees, puedes sumarte a la iniciativa LA CIENCIA EN ESPAÑA NO NECESITA TIJERAS, escribiendo en tu blog una entrada con ese mismo título y dando una razón en contra del recorte de los presupuestos de I+D+i.

Desde la Federación de Jóvenes Investigadores/Precarios apoyamos esta iniciativa y nos uniremos a ella a través de la sección de noticias de nuestra página web http://precarios.org/. Ya hay más de 300 blogs apuntados.

Puedes encontrar toda la información sobre esta iniciativa en el blog LA ALDEA IRREDUCTIBLE: http://aldea-irreductible.blogspot.com/2009/10/la-ciencia-en-espana-no-necesita.html

martes 12 de mayo de 2009

Danos tu firma: A FAVOR DE UNA PROPOSICIÓN DE LEY PARA ACABAR CON LA PRECARIEDAD DE LOS INVESTIGADORES

Hoy os pido algo muy sencillo que será, sin embargo, muy útil para miles de investigadores de este país. Os pido que dediquéis cinco minutos a leer el texto que aparece en este enlace http://www.petitiononline.com/PLAFJI/petition.html. Os lo copio también debajo para facilitaros la lectura.

Si estáis de acuerdo con lo que ahí aparece, os pido que firméis el escrito en la misma web y hagáis llegar esta petición a todos vuestros contactos. Podéis firmar poniendo vuestro nombre y apellidos o únicamente vuestro nombre. La dirección de correo que se os pida tan sólo permite verificar que las firmas son válidas, pero sólo será visible, si así lo decidís, por la persona que ha preparado la petición (que en este caso soy yo, en nombre de FJI-Precarios). Las firmas que se consigan serán remitidas a todas las fuerzas políticas españolas, a la Presidencia del Gobierno y al Congreso de los Diputados, para conseguir que, después de cinco años, esta Proposición de Ley sea aprobada manteniendo el mismo espíritu con el que nació.

Todos los investigadores inscritos desde el primer día en la Seguridad Social. Todos los que tuvimos beca desde el año 1998, inscritos de forma retroactiva.

GRACIAS



A FAVOR DE UNA PROPOSICIÓN DE LEY PARA ACABAR CON LA PRECARIEDAD DE LOS INVESTIGADORES



Querido investigador,


¿Sabías que hay una Proposición de Ley a punto de ser votada en el Congreso que podría poner fin a la investigación en precario en nuestro país?
La aprobación de la conocida como PL-A (Proposición de Ley de Andalucía) supondría que todos los titulados universitarios que desempeñen funciones de personal investigador quedaran inscritos en el Régimen de la Seguridad Social, gozando así de plenos derechos laborales. Además, la PL-A promueve la retroactividad en la cotización a la Seguridad Social desde 1998, lo que supondría el reconocimiento, para muchos, de los derechos que nos negaron en su momento.


Suena bien, ¿verdad?

Para que esto suceda hace falta salvar un último escollo: el período de enmiendas previo a su debate y aprobación. ¿Y qué significa esto? Pues todo apunta a que, nuevamente, los dos partidos políticos con mayor representación en el Congreso, PSOE y PP, pretenden obsequiarnos con una versión descafeinada, en sintonía con la chapucera propuesta de futura Ley de la Ciencia, dejando fuera a todos los investigadores que no transiten dentro de un doctorado. Desde la Federación de Jóvenes Investigadores (FJI-Precarios) hemos decidido que el espíritu y las ilusiones con las que nació la PL-A no pueden ser traicionados por unas "enmiendas-parche" que en lugar de mejorar la ley, supongan un retroceso. Han sido demasiados años de espera. ¿Nos apoyas?



Un poco de historia y un poco de lucha.


Esta PL-A inició un tortuoso camino allá por 2003, en el Parlamento
Andaluz. Desde entonces, ha sufrido toda una serie de retrasos y
paralizaciones. La amarga paradoja es que el PSOE, uno de los partidos que
la puso en marcha, la ha mantenido arrinconada durante todos estos años en los que ha gobernado. Fue así como la PL-A llegó a convertirse en la Proposición de Ley más antigua a la espera de aprobación en el Congreso. (http://precarios.org/Proposicion+de+Ley+Andalucia) ¿Cómo concuerda esto con la afirmación de José Luis Rodríguez Zapatero "Investigar es Trabajar"?


Afortunadamente, la PL-A fue desbloqueada en septiembre del pasado año. El
proceso de enmiendas fue iniciado y continuamos a la espera de los
resultados.

¿Con qué nuevos problemas nos enfrentamos ahora? La Federación de Jóvenes Investigadores-Precarios ha estado involucrada desde el primer momento en la gestación y evolución de esta Propuesta de Ley. Consideramos que la espera
de cinco años podría merecer la pena si eso significara que la carrera
investigadora en España por fin va a ser dotada de la dignidad profesional
que merece, cumpliendo de una vez por todas la Carta Europea del Investigador. Desgraciadamente, todo apunta a que las enmiendas que hay sobre la mesa de PSOE y PP serán sólo remiendos dirigidos a mermar el número de beneficiarios del reconocimiento en su trabajo. Por ejemplo, podrían pretender dejar fuera de nuevo a gran parte de la comunidad de investigadores, haciendo que esta ley sólo afecte a aquellos que realizan estudios de doctorado.



En la memoria está la agridulce experiencia del EPIF (Estatuto del Personal Investigador en Formación) aprobado en 2006, que significó obtener un contrato durante los dos últimos años para los investigadores predoctorales, pero también dejar fuera a muchos otros, como aquellos que trabajan dentro de proyectos o cuya meta no es ser doctor. Esta apuesta por mantener la investigación en precario supuso además la violación de acuerdos entre el propio gobierno y la FJI. Y aunque se consideró una solución transitoria, el Gobierno parece querer hacerla permanente desvirtuando el espíritu de la PL-A.





Después de cinco años pensamos que ha llegado el momento. Pedimos tu apoyo para que la PL-A que se apruebe en el Congreso sea realmente una apuesta decidida por reconocer la dignidad profesional de todos y cada uno de los investigadores de este país.

Si como nosotros crees que "investigar es trabajar", danos tu apoyo con tu firma. Nosotros se la haremos llegar al Congreso, demostrándole al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y a todas las fuerzas políticas que no vamos a ser cómplices de ningún intento de desvirtuar esta Proposición de Ley.



¡Por una PL-A para todos los investigadores!

miércoles 8 de abril de 2009

SIN PALABRAS

Sin palabras, como ME quedé al leer esto. Hoy sólo transcribo el artículo de un amigo... y es que hay hechos que se comentan por sí solos.
¿democracia? ¿Progreso? ¿Tolerancia? A veces me pregunto dónde están...


SANTIAGO CARRILLO VETADO EN EL ATENEO
Hace, curiosamente, 70 años que la Guerra Civil Española finalizó... ¿o no?
A partir del 1º de abril de 1939, los vencedores, es decir, los rebeldes que se sublevaron a la legalidad vigente, comenzaron otra guerra. Otra guerra de tortura, opresión, represión y, en muchos casos, aniquilamiento de los vencidos. De aquellos vencidos denominados rojos peligrosos. Sí, rojos sí, pero ya desarmados y cautivos... ¿peligrosos?
Desde el fin de la guerra -y aunque se sigue investigando- se fusilaron sistemáticamente más de 150.000 seres humanos. Y si pudiésemos preguntar a esos asesinados cuándo termino la guerra, muchos responderían que el día de su fusilamiento... ¿o no? Es decir, para unos la guerra habría terminado en 1941, para otros en 1943, para otros en 1953... y para Julián Grimau, en 1963.
Estos y otros interrogantes de la conflagración española iban a ser resueltos el próximo 27 de abril en el Ateneo de Madrid, de no ser por la prohibición de algunos miembros de su órgano directivo, entre ellos, su secretario, Daniel Pacheco. Y ¿por qué? Pues por la presencia en el mencionado acto del nonagenario Santiago Carrillo. Y es que han esgrimido que la presencia del escritor puede perjudicar a su candidatura en los próximos comicios electorales, en la docta casa del Ateneo de Madrid. Es decir, al más puro estilo franquista, se ha vetado a un “rojo peligroso” para no perjudicar los intereses personales del señor Pacheco y compañía. Es decir, anteponen su codicia al interés general y cultural. Ateneístas ilustres como Manuel Azaña, Juan Negrín, María Zambrano, Enrique Tierno o Miguel de Unamuno se echarían las manos a la cabeza y dirían: “venceréis pero no convenceréis”. Incluso José Luis Abellán, insigne intelectual Presidente del Ateneo, que apoyaba el evento, se ha quedado de piedra ante tal injusticia.
El citado acto lo organizaba la Agencia Febus, refundada hace un año para recuperar a intelectuales de la Segunda República, Guerra Civil y Franquismo, y había conseguido reunir –además del mencionado Santiago Carrillo- a Antonio Granados Valdés, nonagenario, pintor, escritor, dirigente de las JSU, condenado a muerte por el franquismo, torturado, preso político y –en el exilio- director de la División de Extensión Cultural de la Universidad Central de Venezuela y fundador junto con Eduardo Ortega Gasset de la organización antifranquista “Libertad para España”; a Jesús Caldas, de casi 90 años, cirujano de prestigio en EE UU, médico personal de Enrique Líster, Dolores Ibárruri y Rafael Alberti, entre otros, Premio León Felipe de la Paz 1998 y Premio Nobel –por Médicos por la Paz- en 1985 (es decir, el único Premio Nobel español con vida); a Jorge Martínez Reverte, escritor, historiador y periodista... y al ya mencionado escritor José Luis Abellán.
Como ven, en el Ateneo de Madrid siguen vigentes actitudes franquistas que no permiten al respetable disfrutar de una verdadera lección de historia. Lección de verdaderos maestros que con su saber hacer demuestran que la pluralidad y tolerancia marcan sus caminos existenciales.
Desde estas líneas le queremos decir al señor Pacheco: “márchese señor Pacheco, márchese... ¡y los que le han apoyado también! Que queremos ver a Carrillo y los demás en el Ateneo”.
Juan Manuel Menéndez
Agencia Febus

miércoles 1 de abril de 2009

¿RESPUESTAS?

Hace un tiempo me hacía eco en este blog de la pregunta realizada por Gaspar Llamazares en el Congreso de los Diputados.

Hoy nos llega la respuesta. Sin más, las palabras que copio más abajo. La desvergüenza de algunos políticos en este país no tiene límites conocidos.


Todos los becarios a cargo de los programas de ayudas del Ministerio de Ciencia e Innovación están amparados por el Real Decreto de 63/2006, de 27 de enero, por el que se aprueba el Estatuto del personal investigador en formación (EPIF).

En su disposición adicional primera establece que "el personal investigador en formación de beca beneficiario de las ayudas otorgadas con cargo a los programas incluidos en el ámbito de aplicación de este Real Decreto queda asimilado a trabajador por cuenta ajena, a los efectos de su inclusión en el Régimen General de la Seguridad Social, de acuerdo con las siguientes condiciones.

a) La acción protectora será la correspondiente al Régimen General de la Seguridad Social, con la única exclusión de la protección por desempleo.

Se considerará accidente de trabajo el que sufran los beneficiarios de programas de ayuda a la investigación con ocasión o como consecuencia del desempeño de las tareas y funciones inherentes a su actividad.

Se entenderá por enfermedad profesional la contraída a consecuencia de las tareas y funciones efectuadas por el personal investigador en formación de beca en las actividades especificadas por la normativa reguladora de enfermedades profesionales en el Régimen General de la Seguridad Social y que esté provocada por la acción de los elementos o sustancias señaladas para cada enfermedad en la normativa anteriormente citada".

Por otro lado, aquellos becarios de instituciones cuyos programas de becas no entran dentro del ámbito de aplicación del EPIF, disponen de los medios de protección de Seguridad Social u otros medios de gestión privada que las respectivas condiciones de la beca describan dentro de cada acuerdo Institución-Becario.

Madrid, 4 de febrero de 2009.-El Secretario de Estado de Asuntos Constitucionales y Parlamentarios.

jueves 26 de marzo de 2009

EN PELIGRO DE EXTINCIÓN

Una compañera investigadora me hacía llegar ayer un artículo sobre lenguas muertas o "en peligro de extinción". No sin cierta sorpresa, se lo había encontrado dentro de una revista científica de biología. Y es que comenzamos a ver que, poco a poco, las disciplinas sociales y humanas encuentran su espacio en el universo de la ciencia; observo cada día cómo los compañeros de asociación respetan y valoran mi trabajo tanto como lo hacen con los científicos de laboratorio y bata blanca. Otra cosa es lograr que "los de arriba" lleguen a pensar igual.
Yo no sé si las lenguas tienen o no algo que ver con la biología, de verdad que no tengo la menor idea acerca de por qué este texto apareció en la revista que apareció. Pero lo más llamativo es que la situación me trajo a la cabeza una reflexión a dos bandas sobre algunas cosas, o personas, que hoy día están "en peligro de extinción".
En el artículo se citaba un atlas preparado por la UNESCO en el que se recogen unas 3000 lenguas en desuso, poco visitadas por los hablantes, casi desconocidas o absolutamente perdidas. Leer aquello me recordó las muchas veces que llamé la atención a mis alumnos de filología por utilizar en las clases el asturiano frente al castellano, lengua de los textos que comentábamos. Y las muchas otras que aprecié la familiaridad con que todos empleábamos la lengua de "la tierrina" en contextos como el pasillo, los despachos, la cafetería, o los cambios de clase. Hoy mismo se me removió algo dentro al escuchar a una alumna pedirle a otra que dejara de expresarse en asturiano porque no la entendía... como no dejan de dolerme las ocasiones en que un amigo, aunque lo haga sin malicia, se ríe de alguna de mis expresiones porque le suenan a "rurales", "arcaicas"... ¿minoritarias?
No me arrepiento de defender el castellano por encima del asturiano cuando así estimo que debo hacerlo, cuando mi trabajo así me lo pide.
Pero tampoco me arrepiento de defender la lengua que desde siempre he utilizado en casa... simplemente porque sería incapaz de imaginarme sentada con mi madre charlando en un castellano perfecto.
Pero tampoco entiendo el asturiano "normativo", porque nunca lo he aprendido, porque no he ido a clases, porque muchas de esas palabras no las escuché siendo niña ni puedo escucharlas ahora allí donde vivo.
Y el caso es que todo esto pueden ser demasiadas contradicciones para vivir en un lugar donde posicionarse en uno de los dos bandos es lo más común y lógico. Será que yo estoy en peligro de extinción. Ojalá nunca lo esté ninguna de mis lenguas.

miércoles 18 de marzo de 2009

EL ESPÍRITU DE LA PELUCA, 1ª parte

Utilizo muy habitualmente esta expresión, y en realidad creo que muy poca gente sabe a qué me refiero. Pues bien: ya iba tocando que en este blog aclarase algún punto "sensible" del tema. El capítulo de hoy se titula así: cómo vencer la timidez.
Si eres, como yo, alguien a quien no le gusta entrar solo en un local o, si lo hace, prefiere un lugar no demasiado abarrotado de gente -y mucho menos bailando-... necesitas una peluca.
Hace meses, cuando por primera vez visitaba Madrid para conocer a mis compañeros de asociación, me llevaron a un sitio que se ha convertido, desde entonces, en parada fija de todos -o casi todos- mis viajes a la capital. El Bukala.
Recuerdo haber entrado aquel día del brazo de alguien y con cierta reticencia: una calle estrechita, poco conocida; una puerta minúscula; escaleras de bajada... Pero al escuchar los primeros acordes, desapareció el problema. ¡Palito Ortega y su Corazón Contento!
Y así, hasta el infinito. Música de los 60 y 70, fundamentalmente. Algunos grandes temas -ya clásicos, en realidad- de la movida ochentera. Y algún -pocos- éxito de los 90.
Y lo mejor: pelucas para colorear los bailes, camareros acompasados con los movimientos de la gente, y gominolas acompañando las bebidas.
Y entonces, nació el espíritu... Alguien te da una peluca, te la pones no sin cierta vergüenza, te sacan un par de fotos haciendo el tonto, y a la que te das cuenta, estás bailando con un montón de rizos de color rosa en el pelo, muerto de risa, cantando a voz en grito y gesticulando la canción con alguien a quien probablemente no conoces demasiado.
Ya está: has sido poseído por el espíritu de la peluca. El espíritu de la diversión, de la desvergüenza, del buen rollo. Deberíais probarlo.
A partir de aquel día, la música que ambienta el local se convirtió, en mi forma de hablar, en "música de peluca". Otros la llaman "música hortera", pero como soy filóloga y me gustan los matices, reservo la segunda parte de esta reflexión sobre las pelucas para explicaros en qué se diferencian una canción de peluca y una canción hortera.
A ver si Cuchufletas y yo dejamos de discutir por el término...